viernes, 7 de agosto de 2015

¡Celebremos la suma de esfuerzos y voluntades que genera cambios!

Gerardo Hernández Martínez
Colegio de Veracruz Centro Agroecológico del Café A. C.


En el año 2011 el Fondo Institucional del Fomento Regional para el Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación (FORDECYT) de Conacyt, aprobó el proyecto Consolidación de una red agroecológica intersectorial de innovación para lograr una cafeticultura sustentable en el centro del estado de Veracruz. Este proyecto se generó como un proyecto de continuidad y en su versión ampliada, a partir del proyecto Biocafé, iniciado en el 2002 por el Instituto de Ecología A. C. En este nuevo esfuerzo, además del Inecol, participamos el INIFAP, CIIIDTTAC, y el Centro Agorecológico del Café A. C. (Cafecol). Entre las diferentes líneas de trabajo para cada institución, el Cafecol se ocupó de desarrollar la parte de CADECAF: Integración de Cadenas Productivo Comerciales de Café. Esta línea de trabajo consideró diferentes instrumentos para lograr sus objetivos como: tres premios estatales a la calidad del café y sus respectivos festivales en plazas públicas denominados Día a la Calidad del café Veracruzano; así como el desarrollo de una certificación de calidad, trazabilidad y transparencia, denominada OIKOS Calidad Integral®; que se complementa con un sistema de información geográfico y una plataforma web que funciona como exhibidor para los diferentes cafés. Es menester reconocer que esta línea de trabajo fue cofinanciada por FUNTEC AC y FUNPROVER que apoyaron nuestra propuesta de trabajo. La directriz era destacar la alta calidad, que de manera histórica, manifestaba el café veracruzano y usarla como instrumento de valorización del producto, del trabajo de los productores y como motor de cambio de la pobreza del sector productivo. Para echar a andar OIKOS y los premios estatales, los responsables de este proyecto Jorge Luis Martínez, Stephany Escamilla, Luz del Carmen Pérez y su servidor, debíamos tener lotes de café de alta calidad; para lo cual desarrollamos alrededor de 120 talleres para platicar con los productores sobre, historia, organización, buenas prácticas de beneficiado y por su puesto de calidad de café. Muchos productores se comprometieron a producir café de alta calidad, sólo algunos cumplieron. Además del café de los productores entusiastas y cumplidores, realizamos muestreos masivos en la región centro de Veracruz, desde Atzalan hasta Zongolica en alrededor de 30 municipios. Después del segundo premio Cafecol, donde Don Artemio Zapata ganó el primer lugar y después ganó la primera versión del concurso Taza de Excelencia, teníamos alrededor de 20 lotes de alta calidad que los productores estaban guardando para que los pudiéramos vincular con algún comprador que pagara bien por estos cafés. Fue cuando Clemente Santiago Paz, de Sustainable Harvest, nos propuso realizar una gira de visitas en Veracruz con una empresa Japonesa interesada en cafés de alta calidad. Recorrimos la zona, visitamos varios grupos de productores y organizaciones cafetaleras. Después, con el apoyo de las instalaciones del Centro Regional Universitario Oriente de Chapingo además de la colaboración del MC. Gervasio Partida y el Dr. Emiliano Pérez, realizamos con los visitantes, una catación para conocer si estaban interesados en alguno de estos 20 cafés. Se desarrolló la catación y dijeron: estamos interesados en uno y señalaron el de Don Adán Altamirano. Meses antes habíamos realizado con todo el apoyo y conocimiento regional de Don Ernesto Delgado, Presidente del Consejo de Productores de Café de la Sierra Alta de Zongolica, visitas y muestreos a productores que pudieran estar interesados en participar de nuestro proyecto. Ahí conocimos a Don Adán, que estuvo dispuesto a que tomáramos 3.5 kg de su café pergamino, con la promesa de retornarle su reporte de evaluación de calidad y promover su café. Además nos regaló una foto, porque en nuestra página web, aparte del reporte de catación, aparecen los productores con su producto, para que el consumidor los conozca. 

Después de una seria intensión de compra, le informamos a Don Adán la noticia y pusimos en marcha la operación. Mandamos varias muestras tanto para segundas cataciones, como para análisis que mostraran ausencia de contaminación por herbicidas. Hasta que Sustainable Harvest nos dio luz verde para procesar el lote a CERO defectos. Preparamos la logística y a las 6 am estábamos en Nepopoalco en la casa de Don Adán, para que en un camión forrado de papel, asegurando la limpieza, trasladáramos la carga al beneficio seco. Nos acompañó Samuel hijo de Don Adán, para que verificara que no era un robo de su café y que era real el trabajo, además de que queríamos aprendiera sobre el proceso. En el camino, el camión que transportaba el café comenzó a echar humo lo que nos obligó a parar a 40 minutos de Zongolica, en Jalapilla, para evitar riesgos de contaminación por humo. Stephany desde Xalapa resolvió un nuevo transporte y después de tres horas, continuamos el viaje al beneficio seco de la Unión de Productores de la Montaña de Ocozaca en Ixhuatlán del Café. 


Todo marchaba en orden de nuevo hasta que Jorge Luis, encargado de evaluación de calidad en Cafecol, A.C., paró el segundo repaso del tren de beneficiado y me comunicó que el café se podía maltratar, que esa no era la mejor manera de llevar la preparación a cero defectos. “¿Qué hacemos?”-Le pregunté- ¿Lo llevamos a donde haya una clasificadora óptica? “No”,- me respondió-. Tenemos muchos cafés manchados muy ligeramente y eso no se lo va a quitar una electrónica. ¿Qué hacemos? Volví a preguntar y me respondió: hay que seleccionar a mano las 2 tn. Si eso decía el que sabe, entonces debía hacerse. Trajimos de Xalapa a todo el equipo de Cafecol de ese entonces: Tonatiuh, Tere, Luz, Victor, Phany, Joaquín, además de Jorge, Samuel y su servidor; y a escoger café. Trabajamos hasta la madrugada con poco avance y al otro día, que Samuel debía regresar a Zongolica, “resucitamos” al Sindicato de Desmanchadoras de Café y contratamos a 20 personas de la comunidad que nos brindaron su apoyo; así logramos preparar nuestro primer café de especialidad para exportación. Aprendimos a usar bolsas Grain Pro® y mandamos a serigrafiar sacos nuevos a dos tintas con el logo de OIKOS. En cuatro días de trabajo dejamos el lote en las condiciones acordadas, avisamos a Sustainable Harvest que estábamos listos para entregar en el puerto de Veracruz y fue cuando llegó Don Adán y Samuel, con un nuevo camión para verificar la entrega y la cantidad final del peso. Don Adán con confianza y la comunicación continua a través don Ernesto Delgado (en ese momento nos era imposible comunicarnos a Nepopoalco), esperó tres meses y medio su pago, hasta que finalmente fue depositado. 

Con Sustainable Harvest coincidimos y pusimos en práctica algo que ya pretendíamos: un comercio transparente entre los prestadores de servicios, el productor y el comprador. Donde todos ganamos y quisimos seguir colaborando. Para el siguiente año refrendamos el ejercicio pero mejorado. Samuel recién regresado de su estancia en Estados Unidos como muchos compañeros del campo lo hacen, tomo más participación, mejoró los procesos, se mejoró la calidad, se redujo la merma en un 50%, se hizo cargo en mayor medida de su producto final, la selección final del café se seleccionó en Nepopoalco y la participación del Cafecol sólo fue para coordinar logística y evaluar la calidad. Sustainable Harvest nos invitó y financió en buena parte, una visita a Colombia para su evento Let´s Talk Coffee, que fue muy enriquecedor para el equipo de trabajo de Cafecol y seguimos con buenos vínculos. Para esta cosecha del 2013- 2014, además de cumplir con su relación con la empresa Wataru & Co.,Ltd., y Sustainable Harvest, Don Adán y Samuel decidieron participar en Taza de Excelencia, ganando el primer lugar y ahora estamos esperando por la subasta. En los dos ejercicios de comercio anteriores, Don Adán y su familia han vendido por encima del precio convencional, incluso en 2011 cuando la bolsa llegó a 300 usd y Samuel, el relevo generacional, ha tenido un papel preponderante en la mejora del producto, ya que el trabajo es bien remunerado. Ahora invierten en la finca y en su pequeño beneficio. Creemos en la calidad no sólo del café Veracruzano sino en todo México; creemos en que los resultados de cambio son una suma de muchos esfuerzos y voluntades, creemos en una producción equilibrada con la calidad y cantidad sustentable en el largo plazo; en relaciones de comercio con fórmulas gana-gana; en cultivo arbolados que proveen servicios ambientales, conservan la biodiversidad, son diversos productivamente y nos regalan hermosos paisajes para el turismo y el goce propio; creemos en la abundancia de nuestro campo y no en la pobreza evidente. Casos de éxito podemos citar varios, pero éste en particular, le pegó al número uno. ¡Por ahora es momento para celebrar! No sin agradecer a todo Café In Red, especialmente FUNTEC A.C. por apoyar al Cafecol desde su fundación, a Don Ernesto Delgado por un genuino apoyo al productor de Zongolica, al CRUO-Chapingo dirigido por el M.C. Domingo Robledo, al Colegio de Posgraduados dirigido por el Dr. Victorino Morales y al Colegio de Veracruz por todo su apoyo. Por supuesto a Don Adán y su familia por confiar en nosotros, por su empeño, tomar riesgos, su calidad como persona y dejarnos compartir sus logros.

http://www.cafecol.mx/documentos/Celebremos%20juntos%20la%20suma%20de%20esfuerzos.pdf